Sant Mateu durante el señorío de los Maestres de Montesa (I):

El esplendor medieval (1319 – 1429)

En 1319, tras la desaparición de los templarios, sus señoríos valencianos junto con los del Hospital, son unidos para crear la Orden de Santa María de Montesa. Nace así el Maestrat, por ser el Maestre la principal figura en la jerarquía de la Orden. Este territorio histórico comprendía la mitad norte de la actual provincia de Castellón, a excepción de Morella y Benifassà. Sant Mateu ejercerá como capital hasta el siglo XIX.

Durante el siglo XIV, la Orden de Montesa permutará muchos de sus derechos señoriales (herrería, hornos, pesos y medidas, una segunda feria…) con el municipio. Este hecho demuestra el poder y autonomía del municipio en el Medievo, y las intenciones compartidas entre la población y la propia Orden de hacer de Sant Mateu una villa más grande y próspera.

Al mismo tiempo, la actividad lanera se internacionaliza con la llegada de mercaderes toscanos de Pisa, Florencia o Prato. El pratense Francesco di Marco Datini, uno de los mercaderes más importantes de su tiempo, estableció una agencia comercial en Sant Mateu. Una de las lanas más apreciadas en Italia durante este período fue la sanmattee (de Sant Mateu). La producción lanera de la localidad era ingente pero además, bajo esta especie de “denominación de origen” se agrupaban entre 150 y 180 centros de producción valencianos, catalanes, aragoneses y castellanos. También eran apreciados por estos mercaderes italianos el cuero, las pieles y, sobre todo, el azafrán.

La actividad comercial es de suma importancia para entender el ambicioso plan constructivo que protagoniza Sant Mateu a lo largo del siglo XIV: Iglesia Arciprestal, murallas, Convento de Dominicos, numerosos palacios góticos y en especial el de los Maestres de Montesa, iglesia de San Pedro y hospital de enfermos.

Durante esta época se documenta en la población la existencia de una comunidad judía, con presencia entre 1285 y 1391. Durante las primeras décadas del siglo XIV se refugian en Sant Mateu algunos cátaros huyendo del obispo de Pamiers, Jacques Fournier. Estos constituyen una pequeña comunidad organizada alrededor de la figura de Guillem Belibaste, último perfecto conocido de la herejía.

La figura de Pedro de Luna, el Papa Benedicto XIII, se encuentra asociada a la historia del Maestrat a raíz del establecimiento de su Curia en el castillo de Peníscola. Pasó largas temporadas en Sant Mateu, villa desde la cual expidió numerosas bulas. Destaca la estancia a lo largo del año 1414 con motivo de la celebración en la localidad de las últimas sesiones de la Disputa de Tortosa; serie de diálogos entre los líderes hebreos de la Corona de Aragón y ciertos religiosos cristianos con la intención de persuadir a las aljamas judías de su conversión al cristianismo.

El período concluye con el fin del Cisma de Occidente (15 de agosto de 1429), que tuvo lugar en la Iglesia Arciprestal con la renuncia de Clemente VIII ante el Nuncio Pedro de Foix. Se trata del acontecimiento histórico de mayor importancia acaecido en la localidad.